Crisis económica

Consejos para afrontar con éxito la actual crisis

Compartimos un  importante documento consejos para capear con exito la crisis con consejos para capear la actual crisis económico y financiera, remitido por la Confederación de Empresarios Granadinos y elaborado por José Luis Ballester García-Izquierdo,Socio del reconocido despacho Cuatrecasas 

¿CÓMO ABORDAR EL REFORZAMIENTO DE LA LIQUIDEZ?

Las principales medidas de protección de la liquidez en el ámbito financiero,
contractual y societario en las que debemos focalizar nuestros esfuerzos son:

  1. Acudir, sin más dilación, a la solicitud de financiación bancaria que
    ya se   está   instrumentando   sobre   la   base   de   las   medidas
    gubernamentales de fomento de la liquidez acordadas.

Para renegociar las líneas de circulante de las compañías y resolver las tensiones de liquidez, puede recurrirse a las líneas de avales y préstamos ICO instrumentados por el RDL 8/2020 para el fomento de la liquidez de las empresas afectadas por la crisis del COVID-19.

No   podrán   acceder   a   esta   financiación   aquéllos   empresarios   que   se encuentren en cualquiera de las siguientes circunstancias (los cuales deberán prestar atención a la segunda parte de esta nota para evitar incurrir en responsabilidades):

  •  Aparezcan reflejados en la Cirbe como morosos a fecha 31-12-2019.
  • Se encuentren en situación de concurso o preconcurso a fecha 17-3-2020.

La financiación se instrumentará a través de préstamos con una amortización de entre 1 y 5 años, con carencias y un tipo normalmente fijo de en torno al 1,5%. Para su obtención, habrá que preparar bien una pequeña memoria que justifique la necesidad de la financiación solicitada y dote de sentido para la entidad prestamista atender a la solicitud formulada.

El límite del préstamo viene determinado con carácter general por el 25% de la facturación de 2019; con carácter excepcional por el importe de dos anualidades de sus costes salariales (costes salariales 2019 x2). Cada entidad bancaria, seguramente,  cubra  la  financiación  solicitada  teniendo  como  referencia  su particular posicionamiento en Cirbe respecto de la empresa solicitante, por lo que es aconsejable iniciar ya esta solicitud de financiación con varias entidades al mismo tiempo.

Asimismo, la Junta de Andalucía ha adoptado una serie de medidas urgentes en apoyo de las pequeñas y medianas empresas y de los autónomos andaluces. Al efecto, ha aprobado una línea de 500.000.000 €, que se instrumentará a través de GARANTIA S.G.R. para avalar operaciones financieras que se concedan a PYMES y a los autónomos.

  1. Renegociar los contratos con proveedores comerciales, con arrendadores/arrendatarios y con entidades financieras.

Urge renegociar   los   relaciones  con  proveedores  comerciales,  clientes,
arrendadores/arrendatarios y entidades financieras (muy importante respecto
de estos últimos revisar convenants (acuerdos sobre prestamos)  y ratios financieros, cuyo incumplimiento pueden provocar no sólo el vencimiento anticipado del contrato en cuestión, sino también dificultar el acceso a nueva financiación o a instrumentos de liquidez).

Hay  que  tener  presente  que,  a  falta  de  previsión  contractual,  cualquier
resolución no consentida no habilita a la resolución contractual propiamente
dicha y por lo tanto precisa de ratificación judicial con las muy costosas
dilaciones antes referidas, de ahí la importancia de asesorarse bien y rápido
para lograr novaciones express de los contratos que aporten certidumbre a
nuestro marco contractual. Al respecto, dado el presumible colapso judicial al
que nos vamos a enfrentar en los próximos meses (seguramente pasará
bastante más de un año hasta que se pueda obtener una Sentencia en
primera instancia -ni tan siquiera firme- que de cobertura a las pretensiones
particulares de cada interviniente), es necesario flexibilizar las posturas para
alcanzar acuerdos en lo que respecta a pagos, fijación de nuevas fechas de
cumplimientos y entregas y rentas… en aras a re-equilibrar prestaciones o
re-configurarlas para adaptarlas tanto a la fase de estado de alarma, como a
la fase de recuperación posterior al levantamiento de dicho estado.

  1. Revisión y en su caso contratación de seguros de caución.

Ante un presumible escenario con un tablero de juego repleto de jugadores temerosos   del   cumplimiento   por   la   contrapartida  de   sus   obligaciones contractuales (por experiencias de la pasada crisis), es aconsejable revisar los términos y, en su caso, contratar, seguros de caución que coadyuven a dar una imagen de solvencia en el mercado y viabilicen el cierre de operaciones (más baratos que los avales bancarios y también sin inmovilizar saldos en cuenta ni computar en CIRBE ni consumir límites crediticios que puedan por el contrario ser aprovechados para financiar el circulante).

  1. Analizar, caso a caso, las posibilidades de aplazamiento y fraccionamiento en el pago de impuestos y deudas tributarias.
  2. Revisión de las estructuras de los grupos de sociedades.

En  paralelo  a  la  adopción  de  medidas  que  viabilicen  la  obtención  y  el
reforzamiento de liquidez, ante la incertidumbre de qué pueda acontecer en un futuro ya que estamos ante un escenario nuevo, es muy aconsejable analizar cómo está configurado el grupo de sociedades para tratar de minimizar en un futuro lejano los efectos de contaminación que una actividad concreta del grupo -que haya tenido un peor arranque post paralización- pueda acarrear en el resto (préstamos  inter compañias, avales  cruzados,    activos    patrimoniales indebidamente mezclados o al servicio de la actividad empresarial…etc).

La reestructuración societaria sobre la que sería aconsejable reflexionar, debería tener   como   objetivo   no   sólo   la   individualización   de   riesgos   para   evitar contaminaciones  no  deseadas (estableciendo  o  reforzando  cortafuegos  para compartimentar los riesgos que puedan existir en aquellas filiales más expuestas a  una  crisis  post-reinicio  de   la  actividad),  sino  que,  también,  optimizar fiscalmente el grupo como vía para fortalecer la caja.

¿QUÉ HACER PARA EVITAR RESPONSABILIDADES EN CASO DE  SITUACIONES DE ILIQUIDEZ TRANSITORIA QUE NO PERMITAN EL CUMPLIMIENTO PUNTUAL DE LAS  OBLIGACIONES?

Si   somos   una   de   las   empresas   que,   desgraciadamente,   desarrollan   su
desempeño en un sector que, tras el reinicio de la actividad, no es capaz de
remontar, o no ha podido acceder a la financiación necesaria o ser capaz de
reestructurar su nivel de gastos a unos correlativos ingresos, es importante ser
conscientes de la importancia de tomar, a tiempo, una medida de solución legal para con sus acreedores en aras a, de un lado, explorar la posibilidad de salvar la continuidad de la Compañía y, de otro, evitar en cualquier caso incurrir en responsabilidades como gestores.

Es muy importante no caer en los mismos errores del pasado reciente. Así, por experiencias vividas en la anterior crisis:

–   Dilatar la adopción de una medida legal suele conllevar, casi en el 99% de
los supuestos, incurrir en gravísimas responsabilidades que se terminan
dilucidando en una pieza de calificación que destroza la esfera patrimonial
de   los   administradores (concursos   extemporáneos,   incrementos   de
pasivos, balances forzados en estadíos pre-concursales…, etc).

–   El concurso a día de hoy, en la práctica y con carácter general, sólo es
solución si se presenta junto con un proyecto de convenio anticipado
previamente acordado -casi ultimado- a falta de algunas adhesiones que
otorguen las mayorías suficientes. La experiencia ha demostrado que son
muy pocas las empresas en concurso capaces de llegar a una fase de
convenio de acreedores (atasco de los juzgados, numerosos incidentes,
extrema dificultad de aprovisionamientos por los clientes y proveedores,
cortes de líneas de financiación…etc). En consecuencia, sólo en el único
supuesto de que se pretenda presentar el concurso de acreedores como
vía  para  evitar  responsabilidades (que  no  es  poco)  sin  pensar  en  la
continuidad de la empresa, es aconsejable la presentación de un concurso
sin otear la posibilidad de alcanzar un convenio anticipado.

Estoy convencido que en el hipotético escenario de que se produjera un aluvión de  concursos (hecho  éste  que  si  se  atiende  bien  a  las  primeras  medidas recomendadas no se tiene por qué dar, máxime con la ingente liquidez que se va a poner en el circuito), como en la anterior crisis, los primeros que se decidan a adoptar  medidas  legales  serán  quienes  sean  capaces  de  alcanzar  acuerdos solutorios para sus empresas. Llegado el caso del desbordamiento, la experiencia nos dice que las propias entidades financieras llegan a estar sometidas a tantos procesos preconcursales y de refinanciación y, al mismo tiempo, la empresa -en un loable intento del empresario de salvarla de una situación que era difícil de remontar- llega al proceso de negociación tan debilitada, que siendo los recursos limitados las decisiones de salvamento no suelen llegar o llegan tarde.

Para abordar el concurso, con carácter previo, es aconsejable acudir previamente las soluciones pre-concursales y acuerdos extrajudiciales de pago.

Al respecto, se debe analizar con calma y en atención a las circunstancias de
cada  caso,  la  conveniencia  de  acudir  bien  sea  a  los  acuerdos  reglados
extrajudiciales de pagos, bien sea a procesos de refinanciación con entidades
financieras, o bien a pre-concursos de acreedores (los consabidos 5 bis de la
vigente Ley Concursal). Alguno de estos institutos tiene la ventaja, además, de
conseguir paralizar las ejecuciones judiciales y extrajudiciales si el empresario ha tomado tarde la decisión de afrontar un proceso de estas características.

En definitiva, no es momento ni de cavilaciones ni de espera a que pase la tormenta  o  a  medidas  que  vengan  de  terceros,  sino  de  actuar  y  adoptar
decisiones firmes para: reforzar la liquidez, reestructurar societariamente el grupo empresarial,  renegociar  contratos,  suscribir  instrumentos  que  coadyuven  a reforzar la imagen de solvencia en el mercado para tomar posicionamiento y, finalmente, vigilar muy de cerca el balance de mi Compañía para instar, a tiempo, medidas legales protectoras que, de un lado, faciliten la supervivencia de la empresa mediante acuerdos conjuntos con terceros y, de otro, ayuden a evitar incurrir en responsabilidades personales que puedan llevarse por delante los ahorros del esfuerzo de toda una vida.

Desde Escuela Esmeralda, Educación Económica y Financiera damos las gracias a la Confederación Granadina de Empresarios por divulgar estos consejos tan útiles, que ponen claridad y urgencia en las acciones a tomar en esta situación.

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